Generar ingresos con la producción musical
es el primer paso para vivir de tu pasión.

El 15 de junio revelaré la oferta más loca que he hecho nunca
para formarte en Mezcla y Negocio Musical conmigo.

(solo podrás acceder a esta oferta desde el grupo exclusivo)

¿Te has planteado alguna vez qué ocurre en tu cerebro
cuando te mueres por comprar algo?

Puedes aplicarlo para tu propio beneficio:

Piénsalo durante unos segundos…

¿Qué ocurre en tu cerebro cada vez que te vienen unas ganas enormes de comprar algo?

Ves lo que puede aportarte, te imaginas qué pasará cuando lo hayas comprado y entonces empiezas a fantasear con ello.

Esas zapatillas brutales…

Ese vieje con amigos o pareja…

Ese micrófono de 1000€ que suena tan bien…

Que tus futuros clientes hagan lo mismo es bastante sencillo si cumples dos condiciones:

La primera es entregar a tus clientes algo excelente (para lo cual necesitas aprender a mezclar como un pro).

La segunda es saber ofrecerlo de tal manera que sea asquerosamente irresistible para que fantasee con trabajar contigo, igual que tú fantaseas con ese micro con el que se te cae la baba.

Y sí, podrías lograr ambas por ti mismo.

Ahora bien, te llevaría muuuuuchos años y las posibilidades son muy escasas.

Y mientras tanto, siguen pasando los meses y tú te sientes un pedazo de impostor cada vez que enciendes el DAW porque tus mezclas suenan caóticas, poco definidas y son muy mejorables… Y para colmo no tienes ni idea de dónde encontrar clientes, cómo hablar con ellos y mucho menos cómo venderles.

Uff…

Así que en lugar de elegir tú a los clientes que más te gustan, te viene el típico cliente que pasa de vez en cuando, te paga una mierda y encima tiene el mismo compromiso e interés que tu tío el calvo por los peines.

Pulsando el botón de arriba accedes al grupo de Whatsapp donde revelaré en exclusiva la oferta más golosa que he hecho nunca para formarte conmigo en Mezcla y Negocio Musical.

Por el contrario podrías estar eligiendo con qué clientes trabajar y cobrar 200, 300, 500 euros por tus servicios.

Podrías sentarte delante de tu Daw y mezclar en tan solo dos horas canciones que suenen exactamente como tienes en tu cabeza y que hagan que tus clientes te digan «esto es increíble, es justamente lo que buscaba».

Cual de las dos opciones eliges depende de ti.

¿Qué haría yo? Entrar al grupo, ver la oferta que tengo para ti y tomar una decisión.

Pero si no entras no sabrás nunca si tomaste o no la decisión correcta.